“Pintura hecha emoción” ese podría ser un resumen perfecto de lo que aspiro a transmitir con mis pinturas. Me llamo Lucía y soy una persona apasionada de muchas cosas pero sobre todo de las aparentemente más sencillas: un abrazo, contemplar una puesta de sol, admirar a personas expresándose a través de su pasión, el olor a mar, escuchar el silencio, las miradas hechas sonrisas... Me encanta la naturaleza, es mi gran maestra y me conecta con lo mejor que llevo dentro, al igual que los animales. Los niños me fascinan. Eso me llevó a estudiar magisterio y a profundizar en otras pedagogías que ponen el énfasis en ritmos más lentos y conectados con la naturaleza, con el arte, con el juego y la libertad para crear.  La ilustración infantil es otra de mis pasiones, podría estar horas leyendo libros ilustrados y saboreando los colores y sus formas, y exprimiendo su contenido, que en mi opinión suele contener mucha "esencia de vida". Quizás por ello, mis ilustraciones tienen ese matiz de color, inocencia y de magia, y puede que algún día, todas esas ilustraciones se unan y lleguen a crear un cuento para seguir invitando a niños y adultos a soñar.

Creo que mi trabajo está muy sustentado en todo esto que os he ido contando y en un deseo profundo de querer ofrecer algo bueno al mundo, un poco de calidez, unos mensajes que nos hagan recordar lo verdaderamente importante, y unas ilustraciones sencillas que, lejos de querer buscar la perfección del trazo, buscan generar emoción, aunque sea el nacimiento de una ligera sonrisa.

A día de hoy me siento ilusionada y muy afortunada de poderme dedicar a algo que me hace feliz. No sé qué forma irá tomando Pinceladas Conscientes con el tiempo, porque cada día se van abriendo más y más posibilidades, lo que sí puedo y quiero es daros las gracias a tantas personas maravillosas que os vais cruzando en mi camino y que apreciáis, apoyáis y hacéis que cada día vuele más alto. Gracias de corazón.